Personalmente impersonal

A ver ¿quién te dijo que dirigirte por escrito en plan directo y cercano a alguien sin serlo quedaba bien? ¿Quién te asesoró en ese truco de vendedor de crepelo? ¿De verdad que eso de tratar de ser tu fiel amigo con un texto de mensaje masivo es adecuado?

No sé, igual estoy abroncando sin necesidad, pero el caso es me repatea que me manden mensajes masivos en plan: “Te tuteo, (pero no te llamo por tu nombre porque ni me molesto en cambiar el inicio del texto, menos esfuerzo oye), te intuyo los problemas que tienes (de los que nunca hemos hablado, por supuesto), te doy la solución a ellos (me vendo descaradamente, sin elegancia y sin yo pedirlo)”.

Esta clase de mensajes ya de por sí no me agrada, pero que venga de un conocido o amigo… No cuidamos bien al personal ¿eh?

Ya lo last the lo last, es que apelando a cierta complicidad, cierta amistad o cierto compartir te pidan tu tiempo para algo como tu parecer, una recomendación, tu asistencia, y… no se molesten ellos “en perder tiempo” para hacer el reclamo realmente personalizado.

¿Dónde quedó eso de dar antes que recibir? Volvieron rápidamente la página a ese tema del manual para ir directamente a la sección del resumen: “Si quieres algo, ve a por ello” ¿Quieres cosas de los demás? pídeselas. Vale, no seas tan abrupto e interesado, manda unas líneas clichés, de esas parecidas a los encabeamientos de cartas de la plantilla del Word y a ser posible maquillada de “Hola, he pensado en ti más que en un simple contacto de mi agenda ¿se me nota?” Vale, pues una vez presupongo que esto ha quedado claro, al grano: quiero esto.

No sé a ti en mi situación, querido amig@, pero a mí no me han gustado tus formas, tu trato de ninguneo, tu utilización de tus contactos como meros instrumentos y tu paso de tu mano por mi espalda como si me contentara con una cháchara hueca en plan queli “mira cómo me intereso por ti que te vendo la moto aunque sé que no conduces”.

Iba a poner ejemplos reales, pero… me gusta hablar del pecado, no del pecador, así que me veo obligada a inventarme uno:

¡Hola amig@!

Hace tiempo que no comemos juntos, una lástima en verdad. Seguro que no te estás alimentando correctamente y no voy a poder dormir por las noches si no ponemos remedio inmediatamente. Te quiero mostrar un maravilloso menú que cumple con todos los parabienes del Consejo Mundial de la Shit Food, en el que siguiéndolo al pie de la letra cocinarás de cine y te dará la energía suficiente como para subirte al Puig Campana a diario y sin engordar, porque está más que demostrado que todo lo que entra sale y yo me he propuesto que con esto, además, consigas un ahorro extra: que lo que sale vuelva a entrar.

Te espero en ****, no me falles corazón, tu presencia es de gran valor para mí.

—¡Ostras! no sabes quién me ha mandado un mensaje para que acuda a un evento de Shit Food: Fulanito. Dice que tiene un menú que me dará energía como a un gran deportista y que ahorraré además si me como lo que genero.

—Éste debe ser el único que desconoce tu gran pasión por el sofá, tu nulo desparpajo para la cocina y tu alergia a los actos sociales.

—Ya te digo… pero como me lo pide así… tan personalmente impersonal…

Dicen que el futuro (yo ya lo vivo en presente) es el marketing por SMS (entiéndase WhatsApp, Line, Instagram y todo lo que conlleve texto e imagen), así que ya estoy esperando con ansia y nervio la App cuyo subtítulo rece: “Hazme un favor, abstente de compartir conmigo algo más que tu amor”.

Ya no nos bastan los mails de las personas o sus perfiles públicos en redes sociales (que para eso lo hacen) no, eso ya no es suficiente. Ahora te llaman a tu móvil grandes compañías para informarte de lo que tú no quieres estar informado. ¿No se han enterado que el cliente sólo lee, compra, consume y ve lo que busca? Lo de la publicidad dirigida y tal… ni idea ¿no?

Pero ahora van incluso un paso más allá y te mandan mensajes como si tuvieran permiso para ofertarte sin más miramiento por un canal o medio que usamos en nuestra vida privada para asuntos privados, sembrando simpatía allá por donde van… Vamos, que lo de los principios de venta consultiva que tanto pregonan lo dejan para el almuerzo.

Lo que van a conseguir es que generemos nuevas herramientas para escapar de ellos y… Bueno… visto así… ¡qué pedazo de negocio se me ha ocurrido! ¿Y sabes? ahora mismo te voy a mandar un wap para que tú a su vez mandes a tus contactos este negocio y… Tranquil@ corazón, que te lo mando personalmente impersonal…

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